A ti que visitas esta página...

Te damos la más cordial bienvenida a esta bitácora, dedicada a la Santísima Virgen María de Coromoto, Patrona de Venezuela, y a Su Divino Hijo Nuestro Señor Jesucristo Realmente Presente en el Santísimo y Divinísimo Sacramento del Altar en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Te pedimos que te unas a nuestra cadena de oración permanente, con oraciones, rosarios, misas, meditaciones, ayunos, etc., lo que desees y puedas hacer, por nosotros, por ti y tus necesidades y angustias, y sobre todas las cosas, por la paz del mundo entero, la paz de tu país y la paz de Venezuela. Siempre tengamos presente dar las gracias a Dios, porque es Él la Fuente Inagotable de todos los milagros...
Los amigos de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela
Mostrando entradas con la etiqueta Milagros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Milagros. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de diciembre de 2008

Madre de la Divina Gracia, Emperatriz de las Américas, ¡ruega por nosotros!


No temas ni te turbes, hijito... ¿No estoy yo aquí, que soy Tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y mi amparo? No temas...
Palabras de la Santísima Virgen a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin

Padre de misericordia, que has puesto a este pueblo tuyo de las Américas bajo la especial protección de la siempre Virgen María de Guadalupe, Madre de tu Hijo Jesucristo, concédenos, por su piadosa intercesión, profundizar en nuestra fe y buscar el progreso de nuestra patria por caminos de amor, justicia y de paz. Amén

Hoy, en este día venturoso, pedimos a Nuestra Señora, la Virgen de Guadalupe, que se muestre como siempre, como nuestra Madre compasiva con nosotros, que nos haga anunciadores del Evangelio y del Reino de Dios en la Tierra, que sepamos comprender a todos, participando de sus gozos y esperanzas, de todo lo que inquieta su vida, para que, siendo muy humanos, podamos elevar a nuestros amigos al plano sobrenatural de la fe y así abrirse a los milagros que Dios nos presenta día a día.
Cuando la Virgen se apareció ante el cacique Coromoto, de la tribu de los indígenas Cospes en 1652, fue para ofrendar Su Milagrosa imagen como prenda de Amor, Fe y Esperanza para toda Venezuela.
A mayor honor y gloria de Dios y de Su Santísima Madre, María de Coromoto, Celestial Patrona de Venezuela y de los venezolanos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

¿Cuál es el mejor regalo que le podemos hacer la la Virgen de Coromoto en el día de hoy, la Inmaculada Concepción?

Respuesta: una hora de oración a las 12 del mediodía, LA HORA DE LA GRACIA. Ora por la paz de Venezuela


ORACIÓN POR LA PAZ DE VENEZUELA

Por la señal de la Santa Cruz……….

Oración al Espíritu Santo Ven Espíritu Santo y llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Tu Espíritu, y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra.

Oh Dios, que iluminaste los corazones de los fieles con la luz del Espíritu Santo concédenos que por la gracia del mismo Espíritu seamos siempre sabios y nos regocijemos en su Santa Consolación. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

Protección Angélica: Querido Arcángel Miguel, te llamo a través del tiempo y de la distancia, que vengas a mí, en esta noche (día) y te pido que me envíes un ángel de cada Coro Celestial.

Te pido un Ángel del Coro Sagrado de Dios

Te pido un Ángel del Coro de los Serafines, te pido un Ángel del Coro de los Querubines, te pido un Ángel del Coro de Tronos, te pido un Ángel del Coro de Dominaciones, te pido un Ángel del Coro de las Potestades, Virtudes, Principados, Arcángeles y Ángeles.

A mi santo Ángel de la Guarda y todos los Ángeles de la Guarda de cada uno de mi familia, de mis amigos, de los que estamos en este momento aquí reunidos.

Te pido al Santo Ángel de la Guarda de Venezuela, que escuchen mi (nuestra) oración.

Santa Teresa de Ávila, todos los Santos de Venezuela que oigan mi voz, que nos rodeen, con Jesús, la Santísima Virgen María y San José, que nos protejan y ayuden a comprender mi (nuestra) misión.

Arcángel San Miguel, defiéndenos en el combate, se nuestro auxilio contra la perversidad y asechanzas del demonio, reprímale Dios, pedimos suplicantes y Tu, Príncipe de la Milicia Celestial, armado del Divino Poder, precipita al infierno a satanás y a todos los espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las Almas AMEN

CREDO Creo en Dios Padre Todopoderoso…….

OFRECIMIENTO A Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela por la conversión de todos los venezolanos. La renovación de la Consagración del país al Santísimo Sacramento y su Consagración al Inmaculado Corazón de María y en Reparación a las ofensas hechas al Sagrado Corazón de Jesús.


Rezar TODOS LOS DIAS Los Misterios de DOLOR para estos tiempos


Primer Misterio DE DOLOR “LA ORACIÓN DE JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS”

En este Misterio, Madre nuestra, permítenos colocar dentro de tu Inmaculado Corazón:

A la Iglesia venezolana desde su más alta jerarquía, representada por el Cardenal Jorge Urosa Savino, Arzobispos, Obispos, miembros de la Conferencia Episcopal, Sacerdotes Diáconos, Seminaristas, Religiosos, Religiosas y Laicos y Laicas comprometidos todos. 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria


Oración de Fátima: Oh Jesús Mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu infinita Misericordia. Amén.

Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, Renovad la fe en toda la extensión de nuestra Patria y dadnos la Paz.

Corazones de Jesús y María, Triunfen y Reinen


Segundo Misterio de DOLOR “LA FLAGELACIÓN DE JESUS ATADO A LA COLUMNA”

En este Misterio Madre nuestra, permítenos colocar dentro de tu Inmaculado Corazón:

Al Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria, Oración de Fátima y Jaculatorias


Tercer Misterio de DOLOR: “LA CORONA DE ESPINAS QUE PUSIERON A JESÚS EN SU SANTA CABEZA”

En este Misterio Madre nuestra permítenos colocar dentro de tu Inmaculado Corazón:

A todos los funcionarios titulares y subalternos del tren Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como de la Fiscalía General, Procuraduría General, Contraloría General y Defensoría del Pueblo de Venezuela.

1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria, Oración de Fátima y Jaculatorias


Cuarto Misterio de DOLOR: “JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS CAMINO AL CALVARIO”

En este Misterio Madre nuestra permítenos colocar dentro de tu Inmaculado Corazón:

A todos los componentes e integrantes de las Fuerzas Armadas de Venezuela, todos los funcionarios policiales y de seguridad del Estado, desde la más alta jerarquía hasta el nivel inicial de formación militar, así como los integrantes de la Reserva. También a todos los miembros de las Policías, Nacional, Estadal, Municipal, Judicial, Militar, de Inteligencia Militar, y cualquier otro cuerpo de seguridad publica o privada de Venezuela.

1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria, Oración de Fátima y Jaculatorias


Quinto Misterio de DOLOR: “LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE JESÚS EN LA CRUZ”

En este Misterio Madre nuestra permítenos colocar dentro de tu Inmaculado Corazón:

A cada una de las personas que formamos este país. Los que vivimos dentro y fuera del mismo. Los marginados, presos, perseguidos, secuestrados, así como cualquier personero extranjero Defensores de los Derechos Humanos y las libertades.

1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria, Oración de Fátima y Jaculatorias


SALVE. Dios te salve Reina y Madre………

*Por las intenciones del Santo Padre y la protección de la Iglesia Católica: Padrenuestro, Avemaría y Gloria

ORACIÓN POR LA PAZ Dios Padre Nuestro, a través del sufrimiento de tu Divino Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, y por amor a la humanidad, te imploramos que envíes la paz al mundo e infundas en nuestros corazones un creciente amor por Dios, para que podamos amarnos los unos a los otros. Amén

Oh, María de Coromoto, Reina de la Paz, rogad por nosotros (3 veces)

Oh, María de Coromoto, Reina de la Paz, protege nuestro país. (3 veces)


Cuando la Virgen se apareció ante el cacique Coromoto, de la tribu de los indígenas Cospes en 1652, fue para ofrendar Su Milagrosa imagen como prenda de Amor, Fe y Esperanza para toda Venezuela.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Mensaje de S.S. Pío XII con motivo de la Canónica y Solemne coronación de Nuestra Señora de Coromoto como Celestial Patrona de Venezuela


Venerables Hermanos y amados hijos, católicos venezolanos, que en la linda Guanare asistís conmovidos a la solemne coronación de vuestra Excelsa Patrona, Nuestra Señora de Coromoto:

Si siempre fue un espectáculo altamente atrayente y conmovedor el ver a una madre circundada por el amor y la devoción de sus hijos; ¿cuánto más lo será cuando, como en las circunstancias presentes, se trata de todo un gran pueblo que, no contento con haberse colocado hace diez años bajo el poderoso patrocinio de su Madre del cielo, anhela ahora exteriorizarle su acendrada piedad y su auténtica sumisión, colocándole en las sienes una preciosa corona y aclamándola como a su Reina y natural Señora?

Y es que este pueblo ha comprendido lo que significa la Virgen Santísima en la historia de las naciones!

Imposible sería ni pergeñar siquiera, prescindiendo de su dulcísimo Nombre, la de vuestro inmenso continente cuya ruta encontró con gesto audaz la ruda proa de una nao que se llamaba precisamente «Santa María» y en un día consagrado a la Virgen del Pilar; cuyo primer nombre, en la piadosa e ingenua lengua de sus descubridores, fue «Archipiélago del mar de Nuestra Señora»; y cuyas playas hollaron por primera vez aquellos esforzados campeones que, bajo el hierro de las armas, escondían un corazón tiernísimo, amante de su Madre celestial, come lo fue vuestro Alonso de Ojeda, el hombre que llevaba siempre consigo una imagen de la Reina de los Ángeles y que iba dejando su recuerdo —al incorporarlos al mundo— en las denominaciones de los pueblos y ciudades, de las cimas de las montañas y de los puertos de vuestra nación, una nación eminentemente mariana.

Porque ésta es efectivamente, venezolanos queridísimos, una de vuestras más fúlgidas glorias. Canten unos la belleza de vuestras gigantes cimas, de donde se despeñan abundantes y caudalosos ríos que, atravesando ora las interminables llanuras de suaves y sabrosos pastos, ora las tupidas forestas ricas en toda clase de maderas preciosas, van a desembocar en las feraces tierras del próspero litoral o a mezclar sus aguas con las del imponente Orinoco; celebren otros la suavidad perenne de vuestro cielo, lo templado de su clima o la buena y amable condición de vuestra gente; pondérese justamente la riqueza que el Señor ha escondido en vuestro suelo o el alto ingenio de vuestros hijos, que tan ilustres nombres —un Mariano de Talavera, un Andrés Bello— han dado a la Iglesia y a la cultura de toda la América hispánica; para Nos, especialmente en estos momentos, Venezuela será siempre la tierra de la Virgen y, al recorrerla con la imaginación, lo que nos vendrá al recuerdo será la Maracaibo de Nuestra Señora de Chiquinquirá, más al sur la Tariba de Nuestra Señora de la Consolación, hacia el centro la Valencia de la Virgen del Socorro, todavía más allá Nueva Barcelona con su Virgen del Totumo, y como capital, Caracas con sus santuarios de la Merced, de Altagracia y de la Soledad, para citar solamente los primeros que se nos vienen a las mientes. Y todavía, si del continente quisiéramos saltar a las islas nos saldrían a esperar, en la isla Margarita, las torres del templo de Nuestra Señora del Valle.

Pero hay un rincón escogido, al borde de los Llanos y a la sombra de la imponente sierra de Mérida, que la Madre de Dios prefirió entre todos. Estamos en los primeros capítulos de la colonización, segunda mitad del siglo dieciséis. Juan Fernández de León —una recia personalidad donde una vez más se hermanan las ansias expansivas y apostólicas de España y Portugal— funda la «Ciudad del Espíritu Santo del valle de S. Juan de Guanare». El Evangelio parece que penetra con buenos auspicios en nuevos e inmensos territorios; pero hay un alma rebelde y es precisamente la que más interesa conquistar. Es ahora la mitad del siglo diecisiete cuando, para acabar de vencer todos los obstáculos, florece el prodigio. Sobre las aguas tranquilas que corren hacia el fondo de la quebrada —según narra la tradición— una hermosa Señora invita repetidamente a la sumisión y al bautismo. Y cuando tras la rebeldía estalla la violencia entre las manos airadas del que no quería rendirse a la gracia queda esa imagen —vencedora al fin— de Aquella que sabe siempre ganar para gloria suya y provecho nuestro.

El resto de la historia, hasta llegar al gran Santuario Nacional de principios del siglo pasado y hasta ese precioso relicario de hoy, lo sabéis perfectamente, aprendido acaso en el regazo de quien os dio la vida, y conservado entre los más amables recuerdos de una infancia lejana, cuando apenas erais capaces de retener más que la idea central, la misma que esa preciosa joya simboliza: una Venezuela idólatra. transformada en un país cristiano por la intervención maternal de María Santísima; cosa que, como muy bien ha dicho vuestro Episcopado, es «gloria que enaltece y anima vuestra piedad y prenda de maternal amor que empeña la gratitud nacional».

¡Aclamadla, sí, aclamadla, amadísimos venezolanos como medio principal de que la divina providencia se valió para llevaros el beneficio inestimable de la fe! Pero quienes va la poseéis, los que os decís hijos de una nación católica, corred ante su trono de amor y de gracia pidiéndole que os la conserve y os la consolide, libre de las influencias malsanas que buscan ponerla en peligro. Pedidle que la Iglesia, fundada por su Divino Hijo para salvación de vuestras almas, pueda hacer llegar a todas partes el beneficio inestimable de la educación cristiana sin trabas de ninguna clase; que la familia, célula fundamental de toda sociedad, se salve de la carcoma que la corroe, manteniendo intactas su santidad y unidad; que la caridad de Cristo triunfe en las relaciones sociales haciendo llegar a todos los beneficios del justo progreso y del razonable bienestar; que no arraiguen jamás en el pródigo terruño venezolano doctrinas extrañas, especialmente aquellas que ofenden a Ella y a su precioso Hijo negándoles las más excelsas de sus prerrogativas; y que, reconociendo todos su verdadera maternidad, todos se sientan hermanos en Jesucristo, hijos de un mismo Padre que está en los cielos, que pueden y quieren vivir en paz, para dar al mundo, agitado por el odio y por la violencia, el ejemplo de una nación que sabe gozar de los beneficios de la fraternidad cristiana.

¡Hazlo así Tú, Madre amorosísima de Coromoto, Reina del pueblo venezolano, que te dignaste honrar con tu presencia, salvaguardia invencible de su fe! Y escúchalos cuando te cantan : «No permitas que sucumba / nuestra patria en la tormenta ; / la fe de nuestros mayores / en sus ámbitos renueva».

Con estos sentimientos y estos deseos, encomendándoos a vuestra Madre y Reina, os bendecimos, amados hijos: a Nuestro dignísimo Legado, a Nuestros hermanos en el Episcopado, a todo el pueblo venezolano y a cuantos, de una manera o de otra, oyen Nuestra voz, que quiere ser siempre pregonera de Nuestro amor de Padre y testimonio de Nuestra devoción filial a la augusta Reina de los cielos.

Estado Ciudad del Vaticano, en la madrugada del 11 al 12 de septiembre de 1952.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Triple fiesta mariana para Venezuela: El Valle del Espíritu Santo y Guanare


Cuando la Virgen se apareció ante el cacique Coromoto, de la tribu de los indígenas Cospes el 8 de septiembre de 1652, fue para ofrendar Su Milagrosa imagen como prenda de Amor, Fe y Esperanza para toda Venezuela.
Antes, pero mucho antes, desde 1515, ya había llegado a la isla de Cubagua, conocida en ese entonces como Nueva Cádiz, y muy famosa en los primeros años del siglo XVI hasta 1545 por sus placeres de perlas, la imagen que hoy conocemos como la Virgen María del Valle del Espíritu Santo de la Isla Margarita, Patrona de todo el Oriente Venezolano y de las Marinas de Guerra y Mercante del país. Dicha imagen (ver foto de arriba) es la primera representación de Nuestra Madre del Cielo, históricamente comprobado, que llegó al continente americano. Y mañana 8 de septiembre celebramos su fiesta, 493 años de devoción continua en la Isla de Margarita y sus alrededores. El cuadro que ilustra esta primera parte se encuentra en Sevilla, España, y fue pintado en honor de sus bodas de diamante en 1961 como Reina del Oriente, hecho ocurrido en 1911 siendo la segunda imagen de la Virgen en Venezuela coronada canónicamente.
Así mismo, festejamos los 356 años de la segunda aparición de la Santísima Virgen María ante el Cacique Coromoto, donde le dejó en sus manos la sagrada Reliquia - Imagen. Y por añadidura, el jueves 11 de septiembre, celebramos los 56 años de la Coronación Canónica de la Virgen María de Coromoto como Principal y Celestial Patrona de nuestra amada patria Venezuela. Por ello, estamos de grandes plácemes.
Para mayor regocijo, unamos nuestras oraciones para que la Santísima Virgen nos abra las puertas del Cielo para lo que Dios desea darnos a manos llenas, y que seamos dignos merecedores de Sus Gracias que Él derrama sobreabundantemente a través de las manos de Su Santa Madre.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Algunos Milagros y Portentos obrados por Nuestra Señora de Coromoto (III)

La Santísima Virgen María se apareció ante el cacique Coromoto, de la tribu de los indígenas Cospes en 1652, regalándonos a todos Su Milagrosa imagen como prenda de Amor, Fe y Esperanza para toda Venezuela. 
Aquí se revela de manera implícita el mensaje de la Virgen de Coromoto, en el caso que les presentamos hoy. En realidad son dos caras, dos aspectos de un mismo milagro ocurrido a dos personas distintas, pero que no dejan de llamar la atención por lo sucedido en cada uno de los beneficiarios del mismo. Ambos ocurrieron alrededor del año 1670. Dos hombres, uno procedente de Gibraltar, población del sur del Lago de Maracaibo, de nombre Lázaro, y otro, de Boconó, en Trujillo, de nombre Antonio de Torres. Ambos presentaban un cuadro realmente lamentable: ambas piernas tullidas, con grandes llagas de lepra, tan gravemente lisiadas que no podían ni caminar ni sostenerse por sí mismos. En ambos casos, ya habían tenido hijos, y ambos hombres, sin conocerse, hicieron la jornada de peregrinación a Guanare por sus medios, haciéndose trasladar por un sillón de manos por todo el camino (como el mostrado en la foto de arriba a la izquierda), acompañados de sus respectivas esposas e hijos, así como de sus esclavos y hombres y mujeres de confianza, rezando y orando por en el camino. Ambos hicieron la promesa solemne de que si se curaban de sus dolencias, permanecerían en Guanare por el resto de sus vidas. Ello explica el porqué del traslado con tantas personas, y si tenemos una ligera idea, ambas caravanas serían de entre 20 y 30 personas aproximadamente, y con muchas mulas y algunos caballos.
Tomemos el caso de Lázaro de Gibraltar. Se principió una novena de oraciones en honor a
 Nuestra Señora de Coromoto, y se le permitió ungirse las llagas con el aceite de las lámparas que alumbraban el sagrario donde se encontraba la Reliquia - Imagen de la Santísima Virgen. La mejoría no se hizo esperar, y ya al sexto día de la novena, Lázaro había quedado sano de todos los males que lo habían afligido por largo tiempo. Por espacio de 8 años consecutivos cumplió con su promesa, y como era blanco hidalgo, logró hacerse de bienes y recursos. Pero su esposa no se sentía cómoda viviendo en Guanare, y al cabo de ese tiempo, y a instancias de ella,  Lázaro regresó a Gibraltar. Pronto volvieron las lepras y todas las dolencias antiguas, y al cabo de los 20 días de su llegada, falleció.
En el caso de Antonio de Torres de Boconó, todo sucedió como en el caso de Lázaro: se dió comienzo a una novena de oraciones a la Virgen de Coromoto, le ungieron las llagas con el aceite de las lámparas que alumbraban la Imagen de María Santísima, y a los 6 días ya estaba total y perfectamente sano de su enfermedad. La diferencia es que don Antonio sí se quedó en Guanare, tal como había ofrecido como promesa a la Virgen, hasta que falleció muchos años después.
Al margen de lo que se pueda pensar de ambos casos, el hecho es que están registrados en el precioso documento de 1746, redactado por el doctor Carlos de Herrera en Guanare: Información de la Aparición y Milagros de María Santísima de Coromoto. Y ambos son testimonios de algo que nos viene a la mente: uno de los mandamientos del Decálogo dice muy claramente "No jurarás en el Nombre de Dios en vano". Así que tengamos el cuidado y la delicadeza de cumplir y agradecer por los favores, milagros y portentos que recibimos, ya que todos provienen de Dios, y de las manos e intercesión de María de Coromoto, Nuestra Patrona de Venezuela.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Algunos Milagros y Portentos obrados por Nuestra Señora de Coromoto (II)

Cuando la Virgen se apareció ante el cacique Coromoto, de la tribu de los indígenas Cospes en 1652, fue para ofrendar Su Milagrosa imagen como prenda de Amor, Fe y Esperanza para toda Venezuela y en todas las épocas.
El siguiente milagro ocurrió entre los años 1652 y 1654, en tiempos en que la Reliquia - Imagen de la Virgen Santísima estuvo en la casa del encomendero de los indígenas coromotos el capitán Juan Sánchez, siendo ese lugar, ubicado en Soropo, actualmente un caserío del mismo estado llanero de Portuguesa, el primer santuario digno de llamarse tal para honra y gloria de la Inmaculada Madre de Coromoto. Se cuenta, además, que fue uno de los primeros milagros registrados:
Una hororable dama, famosa por su piedad y matriarca de una distinguida familia, doña María Serafina Matute viuda del Capitán don Antonio Roberto, desde hacía mucho tiempo estaba completamente ciega. La devoción que tenía, desde que lo supo, hacia Nuestra Señora de Coromoto le hizo esperar de María su curación, e hizo que la trasladasen a Soropo, donde el Capitán Juan Sánchez y su esposa dejaban que se venerase la imagen que la Santísima había dejado en manos del cacique. Una vez más, se confirmaba esta verdad: "la confianza es la llave de los tesoros divinos". María Serafina quería y esperaba que, con tres días de fervorosas plegarias, su curación fuese alcanzada de manos de María Santísima. Al primer día, ella empezó a ver los objetos blancos de modo confuso, semejante a bultos blancos; al segundo día, distinguía mejor, y por fin al tercer día del triduo, recuperó cabal y perfectamente la vista. Los que conocían a la señora María Serafina Matute de Roberto quedaron gratamente sorprendidos, y todos cuantos supieron este prodigio bendijeron a Dios y a Nuestra Señora de Coromoto por tan señalado favor y renovaron aún más su confianza en la Virgen Santa.

viernes, 22 de agosto de 2008

Algunos Milagros y Portentos obrados por Nuestra Señora de Coromoto

"Yo soy la salud del pueblo mío..., en cualquier tribulación en que clamaren a Mí, Yo los oiré..."

Lo que Dios puede por naturaleza, María lo puede por la Gracia. Los milagros y portentos que se irán describiendo a lo largo de futuras entregas fueron recogidos por Don Carlos de Herrera en su documento del año 1746, Información de la Aparición y Milagros de María Santísima de Coromoto, hecho en Guanare, valiosísimo testimonio jurídico y religioso que prueba la autenticidad de la aparición de la Santísima Virgen a la tribu de los coromotos y al cacique de la misma, el indígena Coromoto, cuyo nombre, les recordamos, quiere decir en esa lengua "Hijos e hijas de la diosa Maíz Rojo". También este precioso documento recoge testimonios y milagros de la Santa Madre hasta ese año de 1746. Los poetas guanareños Luis Barrios Cruz y Julio Ramos recogieron algunos de los portentos allí narrados y seleccionaron algunos para plasmarlos en forma lírica. El primero que vamos a reseñar aquí en esta entrega es de la autoría de Julio Ramos, El Ciego y la Fiera:

El cieguito Juan Azuaje de fe sincera encendido,
sin luz en los ojos mustios y sin marcados caminos,
en pos de la Virgen Santa, la Virgen de los prodigios,
desde la montaña viene esperanzado y contrito,
y mientras dirige al pueblo sus pasos, flor del instinto,
buenamente va pensando entre temor y sigilo
que el rumbo de la sabana se parece a su destino.
Ni sabios ni curanderos, por muchos que le hayan visto,
sacarlo de las tinieblas con ciencia o maña han podido,
y al fin el ciego a Guanare viene en son de peregrino,
que arraiga allí la esperanza como en el agua los lirios.
Tras unos arrieros marcha a pie cual lo ha prometido,
a tientas con su bordón, al hombro escaso avío,
por la inhóspita sabana entre temor y sigilo.
Necesidades lo apartan a matorral impropicio
en donde se interna solo distante de sus amigos,
sin presumir que le acecha con garras y con colmillos
agazapado en jarales un grave, feral peligro.
La sabia naturaleza aguza al ciego el oído,
virtud de la ley hermosa que compensa los sentidos,
y a la par el del olfato también le torna más listo,
por lo que Azuaje descubre que es inseguro aquel sitio.
El acre olor a camaza, de la hojarasca el crujido,
dicen con lenguaje claro que se le acerca un felino.
De angustia mordida el alma, de pavor sudando frío,
Azuaje esgrime el bordón y al cielo invoca en un grito:
¡Mi Virgen del Coromoto, por ciego soy más tu hijo,
ampárame en este trance, no me niegues tus auspicios!
El milagro ocurre entonces, milagro que pasma al siglo:
llegando luz a sus ojos la amenaza Juan ha visto:
un tigre que ni pintado en su deseo asesino
le gruñe y le muestra fiero las garras y los colmillos.
En el animal tremendo, bruto de arlequín vestido,
estrena Juan la mirada que en momento conflictivo
con santa misericordia le da la Madre de Cristo.
¡Piernas para qué las quiero! grita Juan en tono altivo
y como ciervo saltando ligero gana el camino.
La fiera queda burlada, los arrieros confundidos,
Azuaje alaba a la Virgen que no abandona a sus hijos,
y así terminan las sombras del ciego que en el peligro
por gracia coromotana mira a Dios en su destino.

La historia de Juan Azuaje no termina aquí. Él había ofrecido andar a pie todo el camino hasta llegar a Guanare para agradecer a la Virgen de Coromoto el favor de devolverle la vista, pero los arrieros insistieron tanto que él aceptó montar una mula. Al día siguiente de llegar a Guanare, Juan Azuaje volvió a quedar ciego, bien por no haber cumplido su ofrecimiento, o porque pidió a Dios que si era Su Voluntad y mayor bien para su alma y salvación volviera a quedarse ciego, que con gusto él aceptaba otra vez la ceguera.

Nuevas y sorprendentes revelaciones en la Reliquia Imagen de la Virgen de Coromoto

Visita de SS el papa Juan Pablo II al Santuario Nacional Templo Votivo de Nuestra Señora de Coromoto

Video e historia de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, por Marianella Oráa

Cantos y videos dedicados a la Virgen María